lunes, 10 de enero de 2011

Parece que el año viejo se llevó consigo todo lo que me impedía alcanzar este estado de paz que tanto ansío. Tras un periodo de reflexión y una práctica de interiorización muy prolongada (es increíble cómo se estira y alarga el tiempo cuando se trata de eso) he conseguido volver a llegar a este codiciado equilibrio. Algunos filósofos lo denominaron ataraxia creo... y la autorrealización que se experimenta tras tan larga búsqueda es inefable.

1 comentario:

LeiVa dijo...

El tiempo se estira de manera increibe, de pequeño dije que me daría un tiempo para conocerme y aun sigo en ello.
Feliz equilibrio!!