sábado, 15 de enero de 2011
Hoy cuando te has despedido cordialmente para irte me he dado cuenta de ese gran espacio que se ha formado entre nosotros y ni siquiera sé cómo ni por qué. Ha sido como si te intentases acercar a mi pero sin saber muy bien cómo, y tras intentar mirarme has bajado la vista hacia el suelo y te has ido. Ese ha sido el momento preciso en el que me han entrado ganas de salir corriendo detrás de ti.
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2 comentarios:
la próxima vez hazlo, que luego estarás arrepintiéndote siempre!
Si hubieses salido corriendo no existiría este texto. Todo a su tiempo, aunque nunca se sabe cuál es el momento exacto.
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