Desde pequeña he tenido un mundo interior desbordante y contenerlo era como intentar contener el sol. Había veces que sentía que se apoderaba de mí y me eclipsaba, que me perdía en él y no sabía salir.
Y es que cada vez aguanto menos, no puedo más. No puedo contener nada, en seguida me ahogo si lo hago. A partir de ahora voy a liberar todo ese despliegue de vida que tengo dentro. Construiré a mi alrededor todo mi mundo, lanzaré al viento mis dolores y mis cadenas. Caminaré sin equipaje y dejaré que explote lo que tenga que explotar. Estoy harta de implosiones.
¿Preparados? ¿Listos? BUM!

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