jueves, 30 de agosto de 2012

Estoy tirando toda mi vida a la basura, ya van 20 cajas. En cuanto llegué de viaje lo primero que hice fue eso, vaciarlo todo. Y tirarlo.
Siempre he tenido épocas en las que me da por pensar: este es el primer día del resto de mi vida. Pero siempre han sido por acuerdo y me ha faltado convicción. La convicción que proporciona viajar tanto, ver tanto, sentir tanto. La convicción que te hace decir: a la mierda. A la mierda todo.

He vaciado todo mi pasado, todo mi presente. Ahora estoy llena de futuro, de un futuro libre y sin cadenas ni anclas. He dejado ir todo lo que me arrastraba hacia atrás y hacia lo mismo, y estoy dispuesta a saltar a la piscina sin flotador, porque lo he tirado. Ya no me hace falta.

Ahora soy libre.

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