jueves, 26 de abril de 2012

No hay forma mejor de acabar un día de cumpleaños que en un concierto de piano prácticamente al aire libre. Escuchaba mientras veía a los pájaros volar sobre un cielo azul y rosa que poco a poco fue oscureciendo, hasta volverse totalmente negro. Y mientras los veía, me sentía volar con ellos.
Al fin y al cabo, la música solo es una forma de libertad.



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