Me encanta leer a Nietzsche porque es como una guía cuando me siento perdida. Largas épocas de transformaciones en las que no sé quien soy, en las que me pregunto si tal vez no hubiera sido mejor quedarme en casa, sabiendo dónde estaba, que emprender sola un viaje que ni siquiera sé si lleva hacia algún sitio.
Como si estuviese en una crisálida, a menudo planteándome que casi preferiría ser un gusano y tener claro lo que soy, a estar en un proceso de metamorfosis en el que no soy nada, ni gusano ni mariposa.
Épocas duras y dolorosas que me hacen cuestionarme todo. ¿Y si tomé el camino equivocado?
En estas épocas Nietzsche me dice: sigue andando. Hazlo porque sólo así podrás encontrarte. Y aunque sea inevitable que pienses que mejor hubiese sido quedarte donde estabas, te aseguro que cuando la tempestad pase te darás cuenta de que no pudiste hacer nada mejor que haber empezado a caminar. Porque verás realmente lo que eres, y podrás despegar tus alas y echarte a volar.
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