Son curiosas las ideas...
Hay veces que los pensamientos vagan por mi mente de manera desorganizada y forman un entramado de divagaciones que no acaba de ser consistente. Sin embargo basta con que lo ordenes, conceptualices y digas en voz alta para que forme una sólida red que haga que se convierta en una realidad, en una idea. Y de eso si que es imposible huir.
Pero otras veces, la idea se conforma dentro del cerebro. Me persigue hasta la saciedad, me quema. Está grabada a fuego en mi mente. Y el simple hecho de pronunciarla hace que se libere y que me abandone.
¿Por qué será?
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1 comentario:
El poeta dijo que "no te puedo olvidar porque siempre estás ausente". Vives en una controversia lógica, cuando tengas otras ideas en tu mente, de manera leve aparecerá aquella que descartaste hace tiempo, aunque aparezca en con forma de sombra del pasado de manera fugaz.
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