viernes, 10 de septiembre de 2010

Como en el eterno retorno todo vuelve a empezar. El avión despega y yo no quiero, sobre todo porque tu no vuelas conmigo como siempre has hecho.
Supongo que mi parte objetiva lo sabía, pero la otra (más pequeña) tenía el secreto deseo de que no fuese así. Que por algún milagro inexplicable estaríamos juntas, porque cuando se desea algo tanto parece impensable que no se pueda lograr.

Sin embargo la realidad no es la que esperamos, y ¿a quién voy a decirle yo que estoy triste porque te echo de menos si no es a ti?

4 comentarios:

Macarrona dijo...

Yo tambien pensaba (y deseaba) en el fondo que estariamos juntas... Supongo que aunque supiera que era practicamente imposible, tambien sabia que me seria muy dificil estar sin ti (ahora sin dramatizaciones... estaremos bien -tu mas- pero me costara no tenerte a mi lado taaaanto tiempo).
Creo que la razón de que este llorando (vaya tonta, lo se...) es que me da pena pensar que no voy a volver a gritar contigo, hablar contigo, cantarte (mas bien tararearte...), discutir, enfadarme, llorar, reiiiiiiirme sobretodo... tanto como lo hemos hecho cinco años y en ese lugar... (3 fila al lado de la ventana).

ksbcaksvkhfvnuHSKDFNfhildh mierda!
que tu escribes mejor y no se como poner todo aqui ahora...

Mi vida, mi H.Guilmore, mi mitad tan diferente... Gracias por estar siempre a mi lado y por darme la seguridad de que siempre vas a estar...

.little girl blue dijo...

somos como 1tarro de azúcar deprimido, que horror! (qué mala es la adolescencia y las hormonas....)

pochetina dijo...

oooooooooooooh!!

LeiVa dijo...

Es verdad eso de que el roce hace el cariño, pero recuerda que la distancia no tiene porqué hacer el olvido.