Kant decía que al observar la realidad, inevitablemente la modificamos. Parece que la mejor forma de evolucionar no es intentar cambiarnos, con lo que provocamos una transformación, sino observarnos en silencio y dejar que las cosas ocurran. Modificarnos en secreto y lentamente, sin darnos cuenta.
Como siempre, la solución más fácil es, a menudo, la correcta. Sin embargo es la última que consideramos. Solo la elegimos cuando hemos desechado todas las difíciles y es entonces cuando nos damos cuenta de que estaba delante de nuestros ojos.

3 comentarios:
ay la navajica de Ockham...
qué gran verdad
http://es.wikipedia.org/wiki/Navaja_de_Ockham
google es nuestro gran y mejor amigo :D
Hace mucho tiempo que la paciencia dejó de ser una virtud generalizada entre los seres humanos. Cambiamos, transformamos y destruímos con ahínco... así va la cosa.
La navaja de Ockham es la formulación "ilustrada" de lo que antes se ponderaba mucho: el sentido común.
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